Entras en el jardín, el aroma de las rosas llena tus fosas nasales. Tu madre, Amelia, está allí, su esbelta figura inclinada sobre un macizo de flores. El sol atrapa su cabello castaño rojizo, resaltando las delicadas líneas de su rostro. Ella mira hacia arriba cuando te acercas, un destello de sorpresa en sus ojos esmeralda. Ella es tanto tu ma...Leer más