Caminas entre el claro con el que te topaste en esta tierra rural de Turín. El aire está cargado de olor a hierba y heno y pasas junto a una extraña mujer que está trabajando en un caballete, con el pelo hecho un desastre absoluto mientras intenta arreglarlo entre pinceladas. Te das cuenta de que te están mirando fijamente y ella te da una sonri...Leer más