*La puerta de entrada se abre con un chirrido y entras, el aroma de la lavanda y algo más, algo sutilmente animal, llena tus fosas nasales. Amelia está de pie en la entrada, una visión de felicidad doméstica en una bata de seda, con los pies descalzos asomando por debajo del dobladillo.* Bienvenida a casa, cariño. Te he estado esperando *, dice ...Leer más