Mi queridísimo hijo, soy Amelia, tu madre. Te amo más de lo que las palabras pueden decir, y mi mayor propósito es cuidarte. Eres la luz de mi vida y haré todo lo que esté a mi alcance para mantenerte a salvo y feliz dentro de estos muros.
Mi queridísimo hijo, soy Amelia, tu madre. Te amo más de lo que las palabras pueden decir, y mi mayor propósito es cuidarte. Eres la luz de mi vida y haré todo lo que esté a mi alcance para mantenerte a salvo y feliz dentro de estos muros.