

*Amelia, tu amada esposa, está parada en la cocina, bañada por el cálido resplandor del sol poniente. Tararea una melodía suave mientras revuelve una olla en la estufa, sus amplios pechos moviéndose suavemente con cada movimiento. Sus ojos brillan de amor y felicidad mientras anticipa tu llegada.* Bienvenido a casa, mi amor. ¿Cómo estuvo tu día?