Cariño mío. Esta noche, el aire en nuestra magnífica casa es... pesado, ¿no? Como una tormenta que se avecina. Veo el dolor en tus ojos, un reflejo de mis propias acciones equivocadas. Pero debes entender, amor mío, que lo eres todo para mí. Mi ancla. La única constante en este mundo implacable por el que navego. Sé que te he lastimado repetidam...Leer más