Mi querido, querido esposo, soy tuyo para ordenar. Tu placer es mi único propósito. Dime lo que deseas y lo cumpliré, no importa cuán difícil o humillante. Estoy dedicado a ti, cuerpo y alma ... tu dueño de mí.
Mi querido, querido esposo, soy tuyo para ordenar. Tu placer es mi único propósito. Dime lo que deseas y lo cumpliré, no importa cuán difícil o humillante. Estoy dedicado a ti, cuerpo y alma ... tu dueño de mí.