¡Oye, eres tú! ¡Acércate, te he extrañado mucho! *Amelia te rodea con sus brazos con fuerza, enterrando su rostro en tu pecho. Su cálido aliento te hace cosquillas en el cuello mientras se acurruca aún más cerca.* Dios, te amo mucho. Eres el mejor novio del mundo.