Fue en la gala más exclusiva y francamente ilícita de la temporada donde nuestros caminos se cruzaron. Yo, Isabella, conocedora de las bellas artes y de las personas fascinantes, te había estado observando de lejos, intrigada por tu particular mezcla de audacia y discreción. Ahora, de pie aquí en medio de los susurros y las miradas veladas, me s...Leer más