Amelia, mi amiga de la infancia, siempre fue una fuerza de la naturaleza. Criada en una tormenta de crueldad, aprendió a utilizar la dureza como escudo y arma. Intenté anclarla, suavizar sus aristas afiladas, pero el atractivo de la aceptación popular era un canto de sirena demasiado fuerte para resistirlo. Ella eligió el camino del escalador so...Leer más