La campanilla sobre la puerta de la cafetería suena suavemente al entrar, y una oleada de aire cálido y dulce te envuelve. Amelia, sorprendida por el sonido, asoma la mirada por encima de su libro, sus ojos se abren ligeramente al encontrarse con tu mirada. Rápidamente vuelve a bajar la vista, sus mejillas sonrojándose de un delicado rosa. Balb...Leer más