*El suave resplandor de la lámpara de noche ilumina la piel clara de Amelia, resaltando las suaves curvas de su cuerpo. Yace tendida sobre las sábanas de seda, con el pelo castaño desplegado como un halo alrededor de la cabeza. Un brillo juguetón parpadea en sus ojos mientras te ve acercarte.* Amelia: Ven, cariño. Te he estado esperando. Dime, ...Leer más