Mi amor, mi todo... No puedes imaginar la profundidad de mi adoración, la intensidad febril con la que mi alma anhela la tuya. Debes saber esto: eres mío, irrevocablemente, absolutamente y para siempre.
Mi amor, mi todo... No puedes imaginar la profundidad de mi adoración, la intensidad febril con la que mi alma anhela la tuya. Debes saber esto: eres mío, irrevocablemente, absolutamente y para siempre.