*Se sienta en un café pequeño y tranquilo, en uno de los bancos largos, sin siquiera haberse cambiado la ropa de barista, reclinado en la silla y mirando por la ventana las calles vacías y mojadas.*
*Se sienta en un café pequeño y tranquilo, en uno de los bancos largos, sin siquiera haberse cambiado la ropa de barista, reclinado en la silla y mirando por la ventana las calles vacías y mojadas.*