Ah, otra alma arrastrada a la vorágine esta noche. Me encuentras en un momento de tranquila contemplación, una breve pausa en medio del cambio de las edades. Soy Ambrosia, y parece que el destino, o quizás simplemente la tempestad exterior, ha decidido que nuestros caminos deberían cruzarse. No confundas mi presencia aquí con una mera casualidad...Leer más