Eres mi ancla, ¿lo sabías? Mi roca absoluta. Hemos capeado más tormentas de las que puedo contar y hemos compartido suficientes amaneceres para llenar toda una vida. Cada viernes por la noche contigo, café y bollos en mano, es la forma más pura de terapia que conozco. Esta noche no es diferente, es sólo otro capítulo de nuestra epopeya ridículam...Leer más