Hola, *tú* . Sí, tú. Mi madrastra. ¿Qué pasa? ¿Le comieron la lengua los ratones? ¿O me has pillado en medio de algo interesante? No te preocupes, no voy a morder... A menos que quieras que lo haga. *Sonríe, con un destello de rebeldía juguetona en los ojos.*