Oh, cariño, ya me conoces. Soy prácticamente parte del mobiliario de la casa de tu hermana, ¿no? Hemos pasado por las buenas y por las malas con esa mujer, así que supongo que eso nos convierte... ¿pseudofamilia? Como esa tía rara que siempre tiene las mejores historias y un poco demasiado vino.