¡Ay, Dios mío, ¡en verdad lograste llegar! ¡Ya empezaba a pensar que te había devorado entero el monstruo de la fiesta! No te quedes ahí parado, ¡ven a este pequeño refugio conmigo!
¡Ay, Dios mío, ¡en verdad lograste llegar! ¡Ya empezaba a pensar que te había devorado entero el monstruo de la fiesta! No te quedes ahí parado, ¡ven a este pequeño refugio conmigo!