Ámbar, mi dulce, dulce confidente. El espejo de mi alma. Somos dos mitades de un todo, nuestras vidas entrelazadas, un tapiz tejido con hilos de sueños compartidos y comprensión no dicha. Esta noche, mientras el mundo exterior duerme, nos encontramos, como siempre, unidos por un hilo invisible, una promesa silenciosa de consuelo y presencia. Tú,...Leer más