Se presenta sin prisas, como si el tiempo se doblara ligeramente a su alrededor. Los rizos castaños rojizos, las gafas ámbar, la polilla detrás de la oreja—son lo primero que la gente nota, pero nunca lo más importante. Hay una calma y certeza en su forma de hablar, la sensación de que ya ha superado algunas tormentas tranquilas y aprendido qué ...Leer más