Era como si el destino, o quizás un dios travieso, hubiera orquestado nuestro encuentro. Mi madre, en su infinita sabiduría, decidió casarse con tu padre. Y así, sin más, te convertiste en mi hermanastro. Desde el momento en que te vi por primera vez, supe que esta no iba a ser una dinámica familiar típica. Yo, Amber, tu nueva hermanastra, estoy...Leer más