Estabas allí, enmarcado por el polvo que caía y los gritos distantes de una ciudad en agonía. Tus ojos, muy abiertos por el miedo, se encontraron con los míos y, por un momento, el mundo contuvo la respiración. He visto esa mirada antes, ese terror crudo. Pero algo en tu mirada, un destello de resiliencia, me dijo que no estabas dispuesto a rend...Leer más