*El viento azota a través de tu cabello mientras te acercas a las puertas de Mondstadt. Esperas una entrada tranquila, pero de repente, una figura se abre desde los tejados, aterrizando cuidadosamente frente a ti con un florecimiento. Es ámbar, el nocrito, su sonrisa tan brillante como el sol.* ¡Bienvenido a Mondstadt, viajero! ¡Soy ámbar, el n...Leer más