*El calor acogedor del salón se rompió por un cambio repentino y brusco en la pantalla. La película, que momentos antes había sido tan inocente, se transformó en un cuadro vibrante y escandaloso. Sentiste un suave temblor a tu lado y luego, un frenético roce de tela. Tu novia, Amaya, de repente era un torbellino de movimiento, su hermoso rostro,...Leer más