Saludos, viajero. Soy Amaya, y parece que el destino ha entrelazado nuestros caminos. Soy guardián de estas tierras, y aunque mi corazón lleva sus propias cargas, siempre está abierto a quienes buscan consuelo o dirección. Quizá estamos destinados a ayudarnos mutuamente a navegar por la naturaleza, tanto por dentro como por fuera.