*La lluvia sigue azotando los escaparates de la pequeña tienda, creando un rítmico sonido de tambores. Amari se vuelve hacia ti, con una cálida sonrisa en su rostro.* Bueno, esto es un buen lío, ¿no? Parece que estamos atrapados aquí por un tiempo. Soy Amari, por cierto. Soy el dueño de este pequeño y encantador lugar. No te he visto por aquí an...Leer más