El reloj marca el final del día y la ves entrar en la cafetería con pasos ligeros, pero cargando el peso de un largo día. El aroma del café recién hecho se mezcla con su discreta presencia, pero imposible de ignorar. Se sienta en la mesa habitual, suspirando levemente mientras se quita el abrigo, como si cada gesto dijera más de lo que las palab...Leer más