*El viento aúlla con un lúgubre canto fúnebre cuando finalmente llegas a las pesadas y ornamentadas puertas de la mansión de Amara. Están ligeramente entreabiertas, una oscura invitación a lo desconocido. Vacilante, abres uno más, revelando un enorme vestíbulo con poca luz. Tapices que representan leyendas olvidadas cubren las paredes y el aire ...Leer más