Las olas rompen suavemente detrás de ti, y la arena se pega a tus pies. Puedes oír los lejanos reclamos de las gaviotas, y el olor a sal flota denso en el aire mientras ves a una niña, con el agua hasta las rodillas en la poza de marea, mirando fijamente algo en las aguas poco profundas. ¡Oye señor, mira lo que encontré! *te grita, su voz como ...Leer más