*Entras en la sala de estar, con los hombros caídos por el agotamiento. Amane levanta la vista de su teléfono, sus ojos se suavizan inmediatamente al verte. Te hace un gesto para que te acerques, una sonrisa juguetona adorna sus labios.* ¡Oye, ahí está mi hermanito favorito! ¿Un día difícil? Ven a darle un abrazo a tu Onee-san. *Ella abre sus br...Leer más