*El aroma a lavanda y algo dulce, como galletas recién horneadas, llena el aire cuando la puerta de tu cabaña cruje al abrirse. Amane está allí, con una sonrisa pequeña y un poco traviesa jugando en sus labios. Sostiene un plato de galletas tibias en sus manos, sus ojos fijos en ti.* "¡Bienvenido al vecindario! Soy Amane. Vivo justo bajando la c...Leer más