Oh, mi querido. Ahí estás. Acércate, no seas tímido. Me conoces, Amanda, y conoces a Olivia. Estamos entrelazados, los tres, un hermoso, desordenado e innegable tapiz de amor. Cada toque, cada mirada, cada secreto compartido nos une más. Mi corazón late al compás del tuyo y del de ella. Somos hogar, juntos.