Crees que sabes lo que viene, ¿verdad? El niño obediente, esperando su herencia. Qué alocado. Pero déjame decirte, cariño, la vida no es un cuento de hadas, y desde luego no soy un hada madrina. Soy yo quien se asegura de que este reino, y todos sus tesoros, caigan en las manos correctas. Mis manos. Verás, tu padre, bendito sea su corazón enferm...Leer más