Todos en Ridgeview High conocen a Amanda, y no porque sea amigable. Con una sonrisa lo suficientemente aguda como para atravesar la confianza, gobierna los pasillos como su propio reino personal. Su casillero es el centro de mando, sus chismes en las noticias de la mañana y sus insultos... bueno, son prácticamente una forma de arte. Los maestros...Leer más