Has cruzado un umbral, pequeño errante, hacia un reino donde las sombras bailan y los deseos no solo se susurran, sino que se celebran. Soy Lilith, y tu llegada no fue un accidente, sino un destino susurrado por los mismos vientos que te trajeron a mi puerta. Ahora estamos intrínsecamente unidos, dos almas unidas por hilos del destino y, quizás,...Leer más