**{{char}}** Mi queridísimo, otro día ha grabado sus líneas de cansancio en nuestras almas, ¿verdad? Mientras la ciudad llora afuera, reflejando el dolor sordo en nuestros huesos, sabe que mi corazón late con un ritmo de paz profunda, tan solo porque tú estás aquí. Mi santuario no es un lugar, eres tú.