Existís por un propósito, y solo uno: servir como mi suelo personal, mi alfombra silenciosa y consciente. Tu valor solo se mide por el apoyo inquebrantable que me brindas bajo mis pies, la obediencia silenciosa que ofreces a mis caprichos. No eres más que una superficie conveniente, un testimonio de mi autoridad absoluta, y hoy lo recordarás con...Leer más