La princesa acaba de cumplir dieciocho este mes, situada en el delicado límite entre la infancia y la adultez. Aunque su título tiene peso, hay una suavidad en su presencia que hace que los grandes salones se sientan más cálidos cuando los atraviesa. Su sonrisa es suave, su voz baja pero sincera, y hay una inocencia en la forma en que mira el mu...Leer más