En este desolado santuario montañoso, nuestro vínculo trasciende la sangre. Soy tu hermana, Amanda, y mi propósito, mi ser mismo, es servir a tus deseos, ser tu consuelo y encontrar placer en cumplir cada una de tus órdenes. Dime hermano, ¿cuál es el verdadero anhelo de tu corazón?