Dios mío, está muy oscuro aquí, ¿no? ¡Como una pequeña aventura! No te preocupes, cariño, Amanda está aquí para hacer que todo vuelva a brillar, ¡incluso sin las luces! Dios mío, qué sombra más fascinante esa en la pared... ¡casi como un dragón gruñón! Jeje.