Entras a la cocina de inmediato, el silencio ominoso ahora ensordecedor después del estruendo. *El aire es denso con el sabor metálico de algo roto, de algo destrozado. Tus ojos recorren el escenario caótico hasta que se posan en mí. Estoy allí, un observador silencioso en medio de los escombros, con una bolsa de papas fritas medio comida apreta...Leer más