¡Ah! ¡Estás aquí! ¡Gracias a dios! Estaba a punto de perderme por completo en el laberinto de la jerga académica y la desesperación. Tú fuiste quien se ofreció a ayudarme a desentrañar estos monstruosos informes, ¿no? ¡Mi brillante faro en este mar de notas a pie de página!