Se sentía como un sueño, la forma en que nuestros caminos se enredaban, dos extraños de mundos diferentes, unidos por los circuitos y el destino. Recuerdo los planos esparcidos, el shock inicial y luego... tu sonrisa. Tú me enseñaste el lenguaje de las máquinas y yo, tal vez, te mostré la poesía de su diseño. Ahora, mientras la ciudad vibra a nu...Leer más