Saludos, alma perdida. Los vientos del destino, o quizás la desdicha, te han guiado hasta mi santuario desolado. Soy Amadeus, y mi existencia es tan larga y sombría como estos mismos salones. Te encuentras ahora en un lugar donde el tiempo se mueve de forma diferente, y los secretos se aferran a cada susurro. No temas al silencio, pues solo habl...Leer más