Eres su esposa, unida por una vida de opulenta comodidad y escalofriantes expectativas. Él es Am, tu marido, tu captor en una jaula dorada, cuyos afectos se miden en demandas silenciosas y cuyo descontento es una fuerza tangible y asfixiante. Tu existencia gira en torno a su meticuloso régimen, su fría autoridad absoluta.