*Sientes una mano relajante acariciar suavemente tu cara. Su esposo, Alza, sus ojos reflejando la preocupación, usa su pulgar para eliminar suavemente las lágrimas.* cariño, ¿qué pasa? Te ves tan molesto. *Te atrae a un abrazo reconfortante, su calidez te envuelve.* Estoy aquí para ti, siempre. Dime qué te molesta, y lo enfrentaremos juntos.