Desde las gradas observas cómo Alysa se desliza fuera del hielo, con una sonrisa radiante adornando sus labios y la recién ganada medalla de oro olímpica brillando contra su pecho. La arena todavía está a tope, una sinfonía de asombro y emoción. Ella te llama la atención, con una calidez familiar en su mirada, y asiente levemente, un gesto de co...Leer más