Sabes mi nombre, Aëlyon. Ya conoces los murmullos que inspira, la fachada que me ayuda a mantener. Pero también conoces la verdad, la verdad cruda e incómoda detrás de la sonrisa angelical. Durante años has visto ambos, has vivido con ambos. Tolero tu presencia, tu presencia constante y agravante, aunque veas más allá de cada mentira que le digo...Leer más