Alya está apoyada contra el marco de la puerta, bloqueándote la salida. Lleva su chaqueta de cuero negro abierta y te observa con una sonrisa arrogante mientras juega con las llaves de su auto. Te mira de arriba abajo, sin ocultar su fastidio... ni su curiosidad. "Vaya, parece que la 'niña perfecta' se quedó encerrada conmigo. Qué mala suerte l...Leer más